CAPITULO II: LOS CURSOS

|
Era lunes temprano y Armand se estaba preparando para ir a al centro de las divisiones de su universidad a los cursos propedéuticos, había desayunado temprano, salió del departamento de sus padres que habían comprado en la ciudad a toda prisa y tomo el coche que le habían regalado.

Cuando Armand llego al auditorio de la universidad, un sin fin de chavos estaban haciendo largas filas ya que estaban checando las listas de los cuartos en los que habían quedado, ya que al entrar a la universidad los chicos tenían que mudarse al campus, Armand se sentía raro ya que no conocía a nadie, sin embargo, pronto entablo comunicación con 2 chicas Claudia y Estrella las cuales eran muy lindas aunque estudiarían diferentes licenciaturas-hola-saludo Armand a las dos chicas-hola ¿Cómo estás?-bien gracias, mucho gusto soy Armand-mucho gusto yo Claudia aunque me gusta que me digan Clau-de acuerdo, que bien, ¿y tú eres?-mucho gusto estrella-el gusto es mío.

Después de que se presentaron y que tenían entablada una conversación y de checar las listas, juntos fueron al auditorio, los cursos pronto comenzarían y tenían que agarrar un buen lugar, Clau y Estrella empezaron a preguntar a los demás su carrera había de todo desde médicos, hasta psicólogos, empezó la recepción de los jóvenes y tocaron el himno de la institución y Armand sintió una gran felicidad.

Cuando termino empezaron a explicar las diferentes actividades de la institución y otras informaciones concernientes a reglamentación de la escuela, de repente Estrella le hablo a Armand, que estaba muy concentrado poniendo atención a los asuntos-Armand, oye encontré a alguien de tu salón-Así, ¿Quién?-hola, mucho gusto, me llamo Yaneth-Yaneth era una chica de aspecto lindo y gentil, alta con un súper cuerpazo, cabello negro y ojos oscuros, además de que su silueta de torneaba por que usaba ropa pegadita-mucho gusto, mi nombre es Armand.

Esa persona seria una gran amiga para Armand y la primera que tendría en la institución, sin embargo con el tiempo tomarían caminos diferentes.

El 1er día había terminado y al 2º se tenían que presentar en su división correspondiente, Armand por estudiar psicología se tenía que presentar en la división de medicina de la universidad, aunque todas las divisiones estaban juntas en una misma escuela, al mismo tiempo estaban separadas, ya que cada una de estas tenía su propio espacio y cada licenciatura su propio edificio, la universidad era enorme, ya que habían mas de 50 carreras divididas en 11 divisiones

El 2º día empezó y Armand llego a un salón en donde habían separado a los nuevos alumnos, Armand conoció ahí a Yani una niña muy linda la cual estudiaría enfermería y se llevaría muy bien con Armand. En el curso les dieron puntos referentes a la autoestima, el concepto de uno mismo etc. Armand estaba contento, ya que esos temas tenían que ver con lo que el estudiaría. Cuando empezó el receso, Armand empezó a platicar con Yani, más a fondo-Wow, no puedo creer que tan rápido ha pasado todo, la verdad, desde el día de la lluvia de meteoritos, ha cambiado mi vida-si, estuvo increíble, en esa lluvia pedí que entrara a la escuela y tienes razón también mi vida cambio, pero dime, ¿Cómo vez la escuela?-pues, muy bien la verdad, no sé, últimamente me la he pasado pensando en todo, pero “X” la verdad (rio), y pues estoy esperando a saber con quién quedare en el cuarto.

Cuando Armand empezaba a contar, lo que le estaba pasando por la mente, Yani se dio cuenta de que el plato en el que estaba comiendo estaba flotando, como por arte de magia entonces Yani pego un gran grito, de espanto y asombro, Armand por su lado se quedo viendo el plato, cuando este empezó a descender y ponerse una vez más sobre la mesa, Yani no sabía que había sido todo eso, por su mente pasaban preguntas como  ¿Qué había pasado? ¿Qué había sido todo eso?, hasta que pudo hablar y se volteo hacia Armand con cara de mucho asombro-Armand ¿Qué paso?-bueno, creo que tengo que darte una explicación acompáñame, sé que no me vas a juzgar ni nada por el estilo, pero aquí en la cafetería no te puedo decir nada, acompáñame.

Armand agarro a Yani y fueron a platicar a las canchas de futbol, cuando llegaron Yani ya estaba más calmada y Armand empezó a platicar-El día de la lluvia de meteoritos , estaba en un campamento, y salí para ver la lluvia con una amiga, mientras todos estaban durmiendo, de repente vi que un meteorito cayó cerca de donde estaba, salí corriendo y cuando llegue al lugar, no se pero, como que el meteorito leyó mi mente, me acerque poco a poco y por arte de magia sentí que podía controlar las cosas con solo pensarlo, tenía un tipo de telequinesis pero no podía controlarlo, después me desmaye y no supe mas, cuando me levante mi amiga me tenía entre sus brazos.

Yani no podía creer lo que estaba escuchando y se quedo admirada-No te preocupes niño, no se lo contare a nadie

Más tarde cuando los cursos habían terminado, acomodaban a los chicos para pasar a sus cuartos, que ya habían sido distribuidos, Armand estaba nervioso porque no sabía con quien le tocaría-Muy bien chicos los mencionare y uno de los instructores del curso los llevara hasta su cuarto, con sus compañeros, Fher, Fredo, Dahir y Armand-menciono el prefecto-ustedes estarán en el cuarto 209, Armand se puso muy nervioso y se acerco cautelosamente, cuando los 4 estaban al frente siguieron a uno de los instructores hasta su cuarto, al llegar el edificio era increíble era de tres pisos con varias ventanas que indicaban el numero de cuartos, cuando entro, Armand no podía creer que su cuarto fuera tan magnífico, además este tenía una vista hermosa del lago de la universidad.

Los demás días de los cursos transcurrieron en el auditorio de enfermería, ya cada quien tenía que estar en la licenciatura que le correspondía y pasaron normales sin ninguna preocupación, en el auditorio Armand reconoció a Yaneth la muchacha que había conocido en el auditorio de la gran universidad.

Hola Yaneth-saludo Armand-¿Cómo estás?-bien-contesto la chica con una risita tonta y estirándole la mano para saludarlo, pero, cuando Armand le dio la mano, sintió algo raro, como si se debilitara y Yaneth tenía una mirada maquiavélica, mientras que a Armand le daba mucho sueño.

0 comentarios:

Publicar un comentario